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miércoles, 3 de junio de 2026

SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI (ciclo A)

 EL QUE COME, VIVIRÁ POR MÍ


COMENTARIO A LAS LECTURAS DE LA MISA

    Hoy es el domingo del Corpus Christi, el Cuerpo de Cristo; es el domingo de la Eucaristía y de la Caridad.

    La eucaristía es el gran regalo que Cristo ha dejado a su Iglesia, su presencia permanente de entre nosotros y aún dentro de nosotros, cada vez que lo recibimos en la Sagrada Comunión. En este sacramento de nuestra fe se cumple la promesa que nos hizo el Señor antes de volver al Padre en la Ascensión: “No os dejaré solos. Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”.

    Es verdad que no es la única presencia del Señor con que contamos: también está en el resto de los sacramentos, en la palabra del Evangelio, en la comunidad que se reúne en su nombre, en los pobres y necesitados, en cada uno de nosotros… Pero la presencia de Jesucristo en el sacramento del altar es realmente especial: está con su Cuerpo y con su Sangre, real y verdaderamente, aunque nuestros sentidos solo perciban un poco de pan y un poco de vino.

    Lo creemos y lo vivimos por la fe. Sabemos que Él no puede engañarnos, y si nos ha dicho “Esto es mi Cuerpo” y “Esta es mi sangre”, es porque realmente lo son.

    Podríamos hablar tanto de la eucaristía y nunca acabaríamos… muchos santos y místicos han dicho maravillosas palabras a lo largo de la historia de la Iglesia y, al final, la mejor palabra que encontraron ha sido el silencio y la adoración. Porque cuando se descubre por la fe la presencia de Cristo en el Santísimo Sacramento, uno no puede menos de doblar la rodilla y adorar.

    La Palabra de Dios de este domingo del Corpus nos invita a ver las dos dimensiones inseparables que tiene la eucaristía: la vertical y la horizontal. Igual que en la cruz hay dos palos, uno vertical y otro horizontal, también en este sacramento hay siempre estas dos orientaciones.

    En la dimensión vertical, la eucaristía nos une a Jesucristo. Así nos lo dice en el discurso del Pan de Vida que recoge el evangelio de Juan. Recibirle en su Cuerpo y su Sangre, en el Pan y el Vino eucarísticos, hace que Él viva en nosotros y que nosotros vivamos en Él. Cuando los judíos le escuchaban decir que iba a dar su carne para la vida del mundo, no le entendían y se escandalizaban: “¿Cómo puede este darnos a comer su carne?”.

    No sabían que estaba hablando de la Eucaristía, porque aún no la había instituido en la última cena antes de padecer. Nosotros sí lo entendemos bien. En el sacramento del altar, Jesucristo se hace para nosotros alimento de vida y bebida de salvación. Al comerlo y beberlo, nos unimos al Señor de un modo que nada puede igualar.

    Es el nuevo maná que Dios da a su pueblo peregrino para darle las fuerzas necesarias con las que seguir caminando hacia la verdadera y definitiva tierra prometida: el cielo.

    La primera lectura nos recuerda aquel maná del cielo con el que Yahvé Dios alimentó a Israel en el desierto, un pan generoso caído del cielo con el que sacia su hambre y que era un anuncio de esta eucaristía, regalo de Dios que recibimos cada domingo.

    En la dimensión horizontal, la eucaristía nos une entre nosotros, como Cuerpo de Cristo en el mundo, la Iglesia. Es lo que expresa el apóstol san Pablo en la segunda lectura: como el Pan eucarístico es uno solo, así nosotros, aun siendo distintos, nos hacemos uno solo al recibirlo. La Eucaristía nos une y nos invita a preocuparnos por el hermano, a verlo como un miembro que está conmigo en el único Cuerpo del Señor.

    Por este motivo, hoy además de ser el domingo de la eucaristía es también el domingo de la caridad. Porque la eucaristía nos empuja a la caridad y sin caridad no podemos celebrar la eucaristía. 

    “Elige amar. Elige comunidad” es el lema de este día de la Caridad: tenemos que ver al Señor en el Santísimo Sacramento y tenemos que verle en el hermano que necesita de mí.

Abrir los ojos de la fe para la Eucaristía y abrir los ojos de la caridad para todo el que sufre por cualquier causa. Creando comunidades en las que nadie se sienta excluido, ocupándonos y preocupándonos de que en ninguna mesa falte el pan necesario, elegimos amar como la Eucaristía nos reclama.

jueves, 19 de junio de 2025

COMUNICACIÓN DE NUESTRO GRUPO DE CARITAS PARA EL CORPUS 2025

 

COMUNICACIÓN CARITAS DOMINGO 15 JUNIO

Buenos días a todos. El próximo domingo celebraremos la solemnidad del Corpus Christi. Es el día de la Eucaristía y es el día de la Caridad, porque eucaristía y caridad van siempre unidas en la vida del cristiano.

El Señor nos dejó en la última cena el gran regalo de su Cuerpo y de su Sangre, alimento y bebida de salvación. Al recibirle, nos hacemos uno con Él y con el Padre: el que come mi carne y bebe mi sangre vive en mí y yo vivo en él, nos ha dicho.

En el domingo del Corpus agradeceremos este maravilloso regalo, sin el cual nos faltarían las fuerzas necesarias para seguir el camino de Jesús y para vivir el mandamiento del amor a todos.

Caritas celebra el domingo del Corpus su día especial. El amor que tratamos de llevar a los más necesitados con gestos de ayuda real y concreta brota, precisamente, de la eucaristía.

Os hablamos en nombre del grupo de Caritas de nuestra Unidad Pastoral. Estamos atendiendo a cerca de diez familias en situación de vulnerabilidad de nuestro entorno. Esto no sería posible sin vuestra colaboración generosa en las parroquias. Cada año presentamos las cuentas para que todos podáis ver que la aportación que nos entregáis tiene un buen destino.

Lo que hacemos no lo hacemos en nombre propio, sino en nombre de las comunidades parroquiales de nuestra Unidad Pastoral.

Os pedimos que a la salida recojáis el sobre para la colecta del domingo del Corpus y que colaboréis generosamente para que podamos seguir ayudando a cuantos lo necesiten y llevando esperanza de un futuro mejor para las familias. Mientras haya personas hay esperanza.

Gracias a todos.

SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI (ciclo C)

 EUCARISTÍA Y CARIDAD


COMENTARIO A LAS LECTURAS DE LA MISA

    Hoy es el domingo del Corpus Christi, del Cuerpo de Cristo, una fiesta que nació para defender, adorar y agradecer, la presencia verdadera de Jesucristo en la Eucaristía.

    Es una presencia permanente y única, como no se da en ningún otro lugar, con la que Cristo cumple la promesa que nos hizo: “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”.

    Es cierto que la eucaristía no es la única presencia del Salvador: también está en la palabra del Evangelio, en la comunidad que se reúne en su nombre, en los sacramentos, en cada uno de nosotros… Pero la presencia de Jesucristo en el sacramento del altar es realmente especial: porque está con su Cuerpo y con su Sangre, real y verdaderamente, aunque nuestros sentidos solo logren percibir un poco de pan y un poco de vino.

    Es algo que creemos y que vivimos por la fe. Sabemos que Él no puede engañarnos; si nos ha dicho en la Última Cena “Esto es mi Cuerpo” y “esta es mi sangre”, es porque realmente lo son.

    La Eucaristía es el mayor tesoro de la Iglesia y la fuente de la que brota todo lo que somos y hacemos como cristianos. Sin Eucaristía no hay Iglesia y, por ello, desde el comienzo las comunidades cristianas se reunieron en el nombre del Señor para repetir los gestos y las palabras de Jesús en la última cena pascual.

    San Pablo nos lo ha recordado en la segunda lectura de hoy: El Señor Jesús, la noche en que iba a ser entregado, tomo pan, pronunció la acción de gracias y dijo… y después de cenar tomó el cáliz diciendo…

    Nos hizo un encargo: “Haced esto en memoria mía”. Nos pidió que siguiésemos reuniéndonos en su nombre, que fuésemos una comunidad de hermanos que se quieren y se cuidan, como sal y luz para el mundo. Y que partamos el pan y repartamos el vino, que son su Cuerpo y su Sangre. Al recibirle a él en la comunión, nos comprometemos a vivir como Él, a darnos a los demás como él lo hizo y lo hace.

    Este domingo del Corpus Christi nos recuerda la presencia de Jesucristo en la eucaristía con su Cuerpo y su Sangre. Pero también nos recuerda una presencia suya muy especial: en los pobres y los necesitados. Por eso hoy es un día muy señalado de Caridad.

    Los obispos españoles, en su mensaje para este día, nos dicen que comulgar con Jesús es comprometerse a ser pan partido y repartido para los hermanos. Somos pan partido y repartido cuando, como Jesús, pensamos más en las necesidades de los demás que en nuestro propio bienestar, y nos ponemos manos a la obra para ayudar, aliviar, acompañar.

    Es lo que hace Jesús en el evangelio que acabamos de escuchar, el relato de la multiplicación de los panes. Él mira y descubre el desvalimiento de aquella multitud: están en un descampado, no han comido ni tienen provisiones, se hace tarde para regresar a sus casas.

    Los discípulos piensan la solución más fácil para ellos “Despídelos y que vayan a buscar comida” o, dicho de otra manera, “Que cada cual se busque la vida”.

    Pero Jesús no les permite desentenderse de la necesidad de los hermanos y les manda “Dadles vosotros de comer”. Con lo poco que cada uno lleva, puesto en común, Jesús hace un milagro de solidaridad compartida.

    El pan se multiplica con su bendición, pero eso no hubiese sido posible si Jesús no les hubiese obligado primero a mirar el sufrimiento y la necesidad de los hermanos y a buscar una solución.

    El lema de la campaña de Caritas de este año dice “Mientras haya personas hay esperanza”. Mientras haya personas que aman, que ayudan, que comparten con generosidad, que se conmueven con el dolor y el sufrimiento de los demás, la esperanza es imposible que se pierda.

    El domingo del Corpus nos pide, como decían los Santos Padres, unir el sacramento del altar y el sacramento del hermano necesitado: Eucaristía y Caridad son inseparables.

 




lunes, 26 de mayo de 2025

HORARIOS JUNIO 2025

ASCENSIÓN DEL SEÑOR

SÁBADO 31 

20 H. VILLAOBISPO (Misa vespertina)

DOMINGO 1

11 H. VILLAMOROS

12 H. VILLARRODRIGO

12 H. ROBLEDO (Celebración de la Palabra)

13 H. VILLANUEVA


PENTECOSTÉS

SÁBADO 7 

20 H. VILLARRODRIGO (Misa vespertina)

DOMINGO 8

11 H. VILLAMOROS 

12 H. ROBLEDO 

13 H. VILLAOBISPO 

13 H. VILLANUEVA (Celebración de la Palabra)


SANTÍSIMA TRINIDAD

SÁBADO 14

20 H. VILLANUEVA (Misa vespertina)

DOMINGO 15

11 H. VILLAMOROS

12 H. ROBLEDO

12 H. VILLARRODRIGO (Celebración de la Palabra)

13 H. VILLAOBISPO


CORPUS CHRISTI (Día y Colecta de CÁRITAS)

SÁBADO 21

JUBILEO DE LA UNIDAD PASTORAL (12 H. VIRGEN DEL CAMINO)

20 H. ROBLEDO (Misa vespertina)

DOMINGO 22

11 H. VILLANUEVA

12 H. VILLARRODRIGO 

12 H. VILLAMOROS (Celebración de la Palabra)

13:20 H. VILLAOBISPO (Procesión niños primera comunión 2025)


DOMINGO XIII TIEMPO ORDINARIO

SÁBADO 28

20 H. VILLAMOROS (Misa vespertina)

DOMINGO 29

11 H. ROBLEDO

12 H. VILLARRODRIGO

13 H. VILLAOBISPO (Celebración de la Palabra)

13 H. VILLANUEVA (Fiesta de san Pelayo)


FIESTAS:

SAN JUAN BAUTISTA: MARTES 24 ROBLEDO (12:30 H.)

SAN PELAYO: DOMINGO 29 VILLANUEVA (13 H.)


viernes, 31 de mayo de 2024

DOMINGO DEL CORPUS CHRISTI

 ESTO ES MI CUERPO, ESTA ES MI SANGRE 

EUCARISTÍA Y CARIDAD


COMENTARIO A LAS LECTURAS DE LA MISA

Desde los tiempos de los apóstoles, cuando comenzaba a existir la Iglesia, los cristianos nos hemos reunido cada domingo para celebrar la Eucaristía. Jesucristo nos lo mandó hacer así cuando en la última Cena dijo: “Haced esto en memoria mía”. Sin la eucaristía no podemos vivir como cristianos.

La Iglesia, por ello, lo convirtió en un mandato, que aprendimos de niños en la catequesis “Celebrar la misa los domingos y fiestas de precepto”. Pero si participamos de ella solamente como un deber a cumplir, nos faltaría aún lo más importante: haber descubierto que necesitamos la Eucaristía para escuchar al Señor en su Palabra, orar con los hermanos y recibir el alimento de la vida eterna.

Este día del Corpus, dedicado a la presencia real de Cristo en el sacramento del altar, surgió hace muchos siglos para reafirmar la fe de los cristianos cuando esta se vio amenazada por algunas teorías falsas. Reavivemos hoy juntos nuestra fe verdadera: el pan y el vino llevados al altar, después de que el sacerdote invoque el Espíritu Santo sobre ellos y repita las palabras y los gestos de Jesús en la última Cena, son realmente su Cuerpo y su Sangre, aunque mantengan el color, el sabor y la forma del pan y del vino.

    Este es un misterio que desborda nuestra capacidad de entender, y por eso aclamamos diciendo “Este es el misterio de la fe”. Porque hace falta fe para acercarse a él, vivirlo y recibirlo, hace falta confiar en que aquello que nos dice el Señor en el evangelio es siempre verdadero y que si él nos dice “Esto es mi cuerpo” y “Esta es mi sangre”, esas palabras se cumplen siempre.

Gracias a la Eucaristía, Jesucristo cumple con la promesa que cerraba el evangelio del domingo pasado, fiesta de la Santísima Trinidad: “Y sabed que yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”.

La Palabra de Dios que nos propone la liturgia de hoy nos ayuda a entender este sacramento maravilloso, del que todo lo que podamos decir siempre será poco y pobre.

En la primera lectura, Moisés sella la Alianza entre Dios y su pueblo con el sacrificio y la aspersión de la sangre. Para los hebreos la sangre significa la vida, puesto que sin sangre no hay vida, y le pertenece solo a Dios. Si la alianza es un pacto de amor y de elección en el que la iniciativa corresponde a Dios, sellarlo con sangre significa decir que es una alianza para dar vida, porque Dios quiere que el pueblo viva en plenitud.

Aquello que vivió el pueblo israelita, tan importante en la historia de la salvación, era el anuncio de algo infinitamente más grande que habría de llegar: la nueva Alianza sellada por Dios con el sacrificio de amor de su Hijo Jesús. Este pacto ya no es con un pueblo, sino con la humanidad de todos los tiempos, en la cual estamos nosotros.

La segunda lectura, tomada de la Carta a los Hebreos, nos ha invitado a admirarnos: Si la sangre de animales devolvía la pureza externa a los hebreos, "¡cuánto más la sangre de Cristo, que, en virtud del Espíritu eterno, se ha ofrecido a Dios como sacrificio sin mancha, podrá purificar nuestra conciencia de las obras muertas, para que demos culto al Dios vivo".

La Eucaristía es un verdadero sacrificio que renueva la entrega de amor de Jesús en la cruz. No es que nosotros le sacrifiquemos al celebrar la misa, es que él lo sigue haciendo por amor en favor nuestro. Ante esto solo podemos admirarnos, contemplar, celebrar, agradecer, adorar… como haremos al terminar la celebración llevando en procesión el Santísimo Sacramento de su Cuerpo.

Pero no olvidemos el segundo mensaje importante de este día: hoy es inseparablemente un domingo dedicado a la eucaristía y a la caridad. No se puede celebrar la entrega de amor de Jesús en la misa sin comprometerse a entregarnos también por amor a nuestros prójimos, a los cercanos y a los lejanos, especialmente a los que más sufren.

No podemos dar la espalda a nuestros hermanos porque si no reconocemos a Jesús en el prójimo tampoco le reconoceremos en el Santísimo Sacramento del Altar. El mismo Jesucristo que nos dice “Esto es mi cuerpo, esta es mi sangre” es el que nos dice también: “Lo que hacéis a uno de estos pequeños, a mí me lo hacéis”.

Caritas es la ayuda organizada de la Iglesia, de nuestras comunidades, a los más pobres y vulnerables. Lo que ellos hacen por los necesitados y empobrecidos, lo hacen en nuestro nombre, somos nosotros los que lo hacemos. Por eso apoyar y ayudar a sus proyectos es nuestro deber como creyentes que reconocen a su Señor, sin distinción, en el Santísimo sacramento y en el hermano que sufre.

 

lunes, 19 de diciembre de 2022

CONVIVENCIA DE NAVIDAD DE LOS GRUPOS PARROQUIALES

 Para concluir el trimestre, y antes de la Navidad, hemos disfrutado de una jornada de convivencia, en la que estuvieron representados todos los grupos de nuestra Unidad Pastoral. Nos reunimos a las 18 horas en el salón parroquial de Villarrodrigo y comenzamos con un momento de oración.

La oración esta vez fue distinta: una contemplación del Belén, guiados por la carta del Papa Francisco Admirabile signum. 

Cada figura que íbamos colocando, hasta formar un nacimiento, está cargada de significado: desde los animales hasta los Magos del Oriente; desde las lavanderas hasta el castillo de Herodes. 

Y, en el centro, aquel que hace palpitar el pesebre, Jesús, el Emmanuel que nace para compartir e iluminar nuestra existencia sencilla y cotidiana. 


Contemplar el Belén es una invitación a recuperar el asombro y el agradecimiento por el nacimiento del Salvador, que celebramos cada Navidad. Hacerlo de la mano del Papa fue un descubrimiento y una alegría para todos.

No podía faltar la mesa compartida en fraternidad ni los cantos de los villancicos, que alegran el corazón de quienes quieren celebrar la Navidad con sencillez cristiana.

Damos gracias a Dios por haber compartido este tiempo recuperando los lazos que la pandemia había debilitado. 


FELIZ NAVIDAD A TODOS

lunes, 17 de enero de 2022

COMIENZA EL GRUPO SINODAL DE NUESTRA UNIDAD PASTORAL


    La Iglesia ha puesto en marcha un nuevo SÍNODO. El tema del Sínodo, convocado por el Papa Francisco, es: “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión”. Las tres dimensiones del tema son la comunión, la participación y la misión.

    Esta palabra significa, literalmente, caminar juntos, buscar juntos los caminos por los que deben caminar nuestras comunidades cristianas en el tiempo nuevo que estamos viviendo. 

    Ahora hemos comenzado lo que se llama la fase diocesana del Sínodo El objetivo de esta fase  es consultar al Pueblo de Dios para que el Proceso Sinodal se realice a través de la escucha de todos los bautizados. Al convocar este Sínodo, el Papa Francisco invita a todos los bautizados a participar en este Proceso Sinodal que comienza a nivel diocesano.

    Juntos, todos los bautizados son el objeto del sensus fidelium, la voz viva del Pueblo de Dios. Al mismo tiempo, para participar plenamente en el acto de discernimiento, es importante que los bautizados escuchen las voces de otras personas en su contexto local, incluidas las personas que han dejado la práctica de la fe, las personas de otras tradiciones de fe, las personas sin creencias religiosas, etc.

    Esta fase diocesana es una oportunidad para que las parroquias y las diócesis encuentren, experimenten y vivan juntas el camino sinodal, descubriendo o desarrollando así las herramientas y los caminos sinodales que mejor se adapten al propio contexto local, lo que finalmente se convertirá en el nuevo estilo de las Iglesias locales en el camino de la sinodalidad.

¿QUIENES PUEDEN PARTICIPAR?

    Todos los que queramos compartir con otros acerca de la Iglesia, a todos los que les importe la Iglesia y quieran pensar juntos cuál ha de ser su futuro. Se nos convoca, en primer lugar a los que estamos ya en los grupos de la Unidad Pastoral: Catequistas, Caritas, Grupos de Lectura Bíblica, Asociación de la Medalla Milagrosa, Cofradías, Animadores de la Liturgia, Padres de niños en la catequesis, Familias, Personas que solo acuden a la Eucaristía Dominical.....

¿CUÁNDO NOS REUNIREMOS?

Tendremos tres reuniones sinodales para tratar los tres temas propuestos: 

1.     ENCUENTRO-COMUNIÓN: LUNES 24 ENERO (18 HORAS)

2.     ESCUCHA-PARTICIPACIÓN:  LUNES 7 DE FEBRERO (18 HORAS)

3.     DISCERNIMIENTO-MISIÓN: LUNES 21 DE FEBRERO (18 HORAS)

S 

Nos reuniremos en el Salón Parroquial de Villarrodrigo de las Regueras (C/Juan Fernández García, nº 30, bajo). 





sábado, 11 de diciembre de 2021

UNA NAVIDAD MUSICAL Y SOLIDARIA

    Metidos ya en la semana tercera del Adviento, que da comienzo con el domingo Gaudete (domingo de la Alegría), podemos ya empezar a oler a Navidad en el aire de nuestros pueblos y parroquias. 

    Vamos a ambientarnos con música, que nos habla de la alegría del Nacimiento, y con solidaridad, que nos dice el sentido último de la Navidad: Dios comparte la suerte de los más pequeños.


VI MERCADILLO SOLIDARIO DE NAVIDAD CARITAS DE LA UNIDAD PASTORAL

SALÓN PARROQUIAL DE VILLARRODRIGO DE LAS REGUERAS

DEL 13 AL 19 DE DICIEMBRE DE 17 A 20 HORAS

DOMINGO 19: DE 12 A 14 HORAS



CONCIERTO DE NAVIDAD DE LA CORAL ESPIGA

IGLESIA DE ROBLEDO DE TORÍO, 19 DE DICIEMBRE A LAS 19 HORAS





* NOTA: Por razones de fuerza mayor se han suspendido dos actuaciones del Aula Coral Voces del Torío en Villarrodrigo de las Regueras (14 dic.), en Villanueva del Árbol (15 dic.) y en Villaobispo de las Regueras (20 dic.). 
Se tendrán cuando sea posible....

jueves, 3 de junio de 2021

DOMINGO DEL CORPUS CHRISTI (ciclo B)


 COMENTARIO A LAS LECTURAS DE LA MISA


    Todos los domingos para nosotros cristianos, lo más importante del día ocurre en la celebración de la Misa. Está mandado por la Iglesia que participemos los domingos y fiestas en la eucaristía, como aprendimos en el catecismo, pero si solo lo hiciésemos por el precepto mandado, nos faltaría aún lo más importante: haber descubierto que necesitamos la Eucaristía, que es un adelanto del cielo y lo más grande que podemos hacer en esta vida. Para ello, necesitamos primero descubrir cuál es el valor del sacramento del altar, que es lo que se nos ofrece en él.
    Esta solemnidad del Corpus Christi, del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, nos quiere ayudar a descubrirlo. Porque la eucaristía es el centro de nuestra fe, sin ella no podemos vivir la fe cristiana ni tendríamos fuerzas y espíritu para vivir el evangelio de Jesucristo en nuestra vida cotidiana, para ser sus discípulos.
    Este día del Corpus surgió hace muchos siglos para reafirmar la fe de los cristianos en la presencia real del Señor en los dones eucarísticos. El pan y el vino del altar, después de que el sacerdote invoque el Espíritu Santo sobre ellos y repita las palabras de Jesús en la última Cena, no son sin más un símbolo de su presencia entre nosotros. Son realmente su Cuerpo y su Sangre, aunque mantengan el color, el sabor, la forma del pan y del vino que ofrecemos como fruto de nuestro trabajo humano y de la tierra fecunda que Dios nos da.
    Este es un misterio que desborda nuestra capacidad de raciocinio, y por eso aclamamos diciendo “Este es el misterio de la fe”. Hace falta fe para acercarse a él y vivirlo, hace falta confiar en que lo que nos dice el Señor en el evangelio es siempre verdadero y que si él nos dice “Esto es mi cuerpo” y “Esta es mi sangre”, esas palabras se cumplen siempre. Gracias a la eucaristía, Jesucristo cumple la promesa con la que concluía el evangelio del domingo pasado, fiesta de la Santísima Trinidad: “Y sabed que yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”.
    La Palabra de Dios que nos propone la liturgia de hoy nos ayuda a entrar en este sacramento maravilloso, del que todo lo que podamos decir siempre será poco: en la primera lectura, Moisés sella la Alianza entre Dios y su pueblo con el sacrificio y la aspersión de la sangre. Para los hebreos la sangre significa la vida, y no estaban desencaminados, puesto que sin sangre no hay vida. La Alianza es un pacto de amor y de elección en el que la iniciativa corresponde a Dios. Sellarlo con sangre significa decir que es una Alianza para dar vida, Dios quiere que el pueblo viva y que tengan en ellos la propia vida de Dios.
    Aquello que vivió el pueblo israelita, tan importante en la historia de la salvación, era el anuncio, el anticipo de algo infinitamente más grande que habría de llegar: la Nueva Alianza sellada por Dios con el sacrificio de amor de su Hijo Jesús. Este pacto ya no es con un pueblo escogido, sino con la humanidad de todos los tiempos, en la cual estamos nosotros. La segunda lectura, tomada de la Carta a los Hebreos, nos ha invitado a admirarnos: Si la sangre de animales devolvía la pureza externa a los hebreos, "¡cuánto más la sangre de Cristo, que, en virtud del Espíritu eterno, se ha ofrecido a Dios como sacrificio sin mancha, podrá purificar nuestra conciencia de las obras muertas, para que demos culto al Dios vivo".
    La Eucaristía es un banquete y es un verdadero sacrificio: renueva la entrega de amor de Jesús en la cruz. No es que nosotros le sacrifiquemos al celebrar la misa, es que él lo sigue haciendo por amor en favor nuestro. Ante esto solo podemos admirarnos, contemplar, celebrar, agradecer, adorar….


    Pero no olvidemos el segundo mensaje importante de este día: hoy es un domingo de la eucaristía y de la caridad. No se puede celebrar la entrega de amor de Jesús en la misa sin comprometerse a entregarnos también por amor a nuestros prójimos, a los cercanos y a los lejanos, especialmente a los que más sufren.
    Esta época de pandemia ha traído nuevos problemas que antes no teníamos, como las preocupaciones angustiosas por la salud. Pero los que teníamos aún siguen entre nosotros: las familias con desempleo, las adicciones de todo tipo que degradan a las personas, la soledad de los mayores, las personas con depresión o problemas mentales y tantas otras situaciones de dolor a nuestro alrededor. 
    No podemos dar la espalda a nuestros hermanos porque si no reconocemos a Jesús en el prójimo tampoco le reconoceremos en el Santísimo Sacramento del Altar: el mismo Cristo que nos dice “Esto es mi cuerpo, esta es mi sangre”  es el que nos dice también: “Lo que hacéis a uno de estos pequeños, a mí me lo hacéis”.
    Caritas es la ayuda de la Iglesia, de nuestras comunidades, lo que ellos hacen por los necesitados y empobrecidos, lo hacen en nuestro nombre, somos nosotros los que lo hacemos. Por eso apoyar y ayudar a sus proyectos de ayuda es nuestro deber como creyentes que reconocen a su Señor en el Santísimo sacramento y en el hermano sufriente, sin distinción. 


miércoles, 9 de diciembre de 2020

CAMPAÑA SOLIDARIA DE NAVIDAD DE NUESTRA CARITAS

 


En este tiempo del Adviento que va ya tan avanzado, queremos presentaros en nombre del grupo de Caritas de nuestra Unidad Pastoral, la campaña de solidaridad en Navidad.

La pandemia, además de causar efectos devastadores sobre la salud y la vida de las personas, ha multiplicado las peticiones de ayuda, generando una crisis social muy profunda. Como bien sabéis están acudiendo los comedores sociales, a Cáritas Diocesana de León y a las Cáritas Parroquiales muchas personas y familias con grandes dificultades económicas y emocionales que necesitan nuestro apoyo.  

El lema de nuestra campaña es: “Esta Navidad, Más Cerca que Nunca”. Venciendo las dificultades, la Caritas de nuestra Unidad Pastoral ha estado repartiendo los vales de alimentos y de calzado a las familias incluso durante el largo tiempo del confinamiento en las casas.

No queremos que aquellos que en nuestro entorno más lo necesiten, se vean privados de apoyo. Los vales que repartimos cada mes son un modo de dar dignidad a las personas ayudadas, que pueden hacer su compra en el supermercado de una forma anónima. Creemos que es mucho mejor que dar una bolsa de alimentos.

Por eso os pedimos vuestra colaboración económica para esta campaña. hay tres formas de colaborar:

1. Con la colecta del próximo domingo 20 de diciembre en las parroquias de la Unidad Pastoral.

2. Ingresando en la cuenta de Caritas: ES58 2103 4260 770010100755 (UNICAJA BANCO)

3. Colaborando con las huchas solidarias distribuidas por diversos establecimientos colaboradores de Villaobispo.


Muchas gracias y que el cercano nacimiento del Salvador sea un momento de paz y de alegría para todas las familias.

 

sábado, 14 de noviembre de 2020

Jornada Mundial de los Pobres

 Como grupo de Caritas de la Unidad Pastoral (aunque no pudimos estar todos), quisimos celebrar la IV Jornada Mundial de los Pobres celebrando la Eucaristía juntos en la parroquia de Villaobispo.


Del Mensaje del Papa Francisco para esta Jornada:

IV JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES “Tiende tu mano al pobre” (cf. Si 7,32)

Este momento que estamos viviendo ha puesto en crisis muchas certezas. Nos sentimos más pobres y débiles porque hemos experimentado el sentido del límite y la restricción de la libertad. La pérdida de trabajo, de los afectos más queridos y la falta de las relaciones interpersonales habituales han abierto de golpe horizontes que ya no estábamos acostumbrados a observar. Nuestras riquezas espirituales y materiales fueron puestas en tela de juicio y descubrimos que teníamos miedo. Encerrados en el silencio de nuestros hogares, redescubrimos la importancia de la sencillez y de mantener la mirada fija en lo esencial. Hemos madurado la exigencia de una nueva fraternidad, capaz de ayuda recíproca y estima mutua. 

Este es un tiempo favorable para «volver a sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo [...]. Ya hemos tenido mucho tiempo de degradación moral, burlándonos de la ética, de la bondad, de la fe, de la honestidad [...]. Esa destrucción de todo fundamento de la vida social termina enfrentándonos unos con otros para preservar los propios intereses, provoca el surgimiento de nuevas formas de violencia y crueldad e impide el desarrollo de una verdadera cultura del cuidado del ambiente» (Carta enc. Laudato si’, 229). En definitiva, las graves crisis económicas, financieras y políticas no cesarán mientras permitamos que la responsabilidad que cada uno debe sentir hacia al prójimo y hacia cada persona permanezca aletargada.

“Tiende la mano al pobre” es, por lo tanto, una invitación a la responsabilidad y un compromiso directo de todos aquellos que se sienten parte del mismo destino. Es una llamada a llevar las cargas de los más débiles, como recuerda san Pablo: «Mediante el amor, poneos al servicio los unos de los otros. Porque toda la Ley encuentra su plenitud en un solo precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. [...] Llevad las cargas los unos de los otros» (Ga 5,13-14; 6,2). 

lunes, 15 de junio de 2020

REFLEXIÓN GRUPO DE CARITAS UNIDAD PASTORAL EN EL CORPUS CHRISTI 2020



Buenos días a todos, amigos y hermanos:

Un año más, queremos hacernos presentes como voluntarios del grupo de Caritas de nuestra Unidad Pastoral en este domingo tan especial del Corpus Christi.
Es el domingo de la Eucaristía, en el que, de un modo especial, agradecemos al Señor el regalo que nos ha dado: quedarse en el sacramento del altar para servirnos de alimento de vida eterna.
Y es, al mismo tiempo, el domingo de la Caridad, porque no estaríamos celebrando la Eucaristía tal y como Jesús nos mandó, si esta no nos lleva al encuentro con el hermano, a la caridad con los pobres, con los que sufren en el cuerpo o en el espíritu, estén cerca o lejos de nosotros.

En la palabra de Dios que se nos ha proclamado este domingo, hay un elemento que aparece en las tres lecturas: el Pan. El pan es un alimento básico para la humanidad, la base de la dieta para nosotros. Y, siendo tan importante, también en la Biblia aparece con frecuencia. Hasta en la oración que nos identifica como cristianos, el Padre Nuestro, pedimos a Dios que nos conceda nuestro pan de cada día.
En la primera lectura, Moisés habla al pueblo de Israel, que ha recorrido durante cuarenta años el desierto. Les invita a recordar con agradecimiento todo lo que Dios ha hecho en favor suyo, cómo alimentó su hambre con el pan del cielo, el maná, un pan mejor que el de la tierra, que era un regalo de Dios y que estaba anunciando ya la Eucaristía. Pero además les dice que lo hizo “para hacerte reconocer que no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. La palabra de Dios es también un alimento, aunque no va al estómago, sino a la mente y al corazón y lo necesitamos para vivir.

En este momento que estamos viviendo, en que empezamos a salir poco a poco de la epidemia que nos ha tenido atemorizados y encerrados, y que tanto sufrimiento ha causado, podemos hacer como el pueblo de Israel: reconocer agradecidos que Dios no nos ha dejado durante este tiempo, que ha estado con nosotros, nos ha cuidado y no nos ha faltado durante este tiempo ni el "pan de la mesa" ni el "pan de la Palabra de Dios".
Aquel pan bajado del cielo que los israelitas llamaron maná, porque les alimentaba en el desierto, anunciaba a Jesucristo, que dice de sí mismo en el Evangelio: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”. Jesús baja del cielo para compartir nuestra humanidad y nuestra carne. Lo hace por amor a nosotros, por nada más, para estar a nuestro lado, para cargar nuestros sufrimientos y aliviar nuestros dolores.

Este pan vivo, que es el Señor, se deja comer; esto era algo que no podían entender los judíos. No es un símbolo o algo irreal, sino que lo afirma con claridad: “si no coméis la carne del hijo del hombre y no bebéis su sangre no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día”.
Recibir el Cuerpo de Cristo en la Eucaristía supone vivir unidos a Él, tener su vida en nosotros. Y su vida es eterna, no acaba nunca, nos lleva al amor del Padre con el que él vive unido: “Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que come vivirá por mí”.
Esto es lo que hace la Eucaristía en nosotros, que la celebramos y recibimos. Por ello es el gran regalo de Cristo, confiado a su Iglesia, y decimos que es la fuente y la cumbre de nuestra vida como cristianos.

Pero no olvidemos el segundo motivo importante en este domingo del Corpus Christi: la Caridad. Para un cristiano es una exigencia de recibir bien la Eucaristía. Nos lo ha recordado el apóstol Pablo en la segunda lectura: “Porque el pan es uno, nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo, pues todos comemos del mismo pan”. 
Si compartimos el pan vivo de la Eucaristía formamos un solo cuerpo con el Señor. Y, por eso, nos deben doler como propios los sufrimientos del hermano: los que han perdido a un familiar, los que se sienten solos, los que no encuentran empleo, los que viven en la pobreza o en la exclusión, los que no se sienten amados por Dios…
Y esta preocupación se hace activa, no se queda en un sentimiento de compasión. Se hace activa cuando compartimos el tiempo con los demás, cuando les escuchamos, cuando nos presentamos voluntarios para ayudarles en lo que necesiten, cuando les llevamos el pan de la mesa y el pan de la Palabra de Dios.

Caritas es la caridad organizada de la comunidad cristiana, que se une como un solo cuerpo en la Eucaristía. Os invitamos a sentir Caritas como algo vuestro porque es en nombre vuestro, y con vuestra ayuda, como podemos ayudar a las familias más necesitadas de nuestra Unidad Pastoral. Seguimos necesitando voluntarios para esta acogida y ayuda y también colaboración económica para la ayuda alimentaria que damos. 

Gracias a todos.

sábado, 6 de junio de 2020

CAMPAÑA DE CARITAS EN EL DOMINGO CORPUS CHRISTI 2020

Un año más el domingo de la Eucaristía, el domingo del Cuerpo y la Sangre de Cristo, es también el domingo de la Caridad. Caritas, que es el servicio organizado de las comunidades parroquiales a los más pobres, nos recuerda como siempre, que no podemos celebrar la Eucaristía bien sin que esta nos lleve al amor fraterno y al servicio de la caridad.

Este año la campaña institucional de Caritas, que será en nuestras parroquias el domingo 14 de junio, lleva por lema "El poder de cada persona. Cada gesto cuenta".

Este año celebrar el día de Caridad tiene un sentido diferente y especial. La pandemia mundial que ha generado el coronavirus nos ha obligado a disponer de nuestras vidas de una forma inimaginable hace tan solo unos meses. Los hábitos cotidianos, la forma de relacionarnos y la gestión de nuestras emociones nos han desbordado. La enfermedad, la muerte de nuestros seres queridos y el aislamiento han dejado paso a la inseguridad económica y laboral, a la falta de recursos básicos, a la pérdida de empleo o a los ERTES. Emerge una sociedad mucho más frágil y vulnerable con una hoja de ruta más llena de incertidumbres que de certezas.   
Sin embargo, es desde esta fragilidad desde donde hemos visto brotar miles de gestos solidarios llenos de caridad, de ese amor gratuito que nace del corazón de forma libre y desinteresada sin esperar nada a cambio. 
Como Iglesia, como comunidad cristiana, tenemos el reto de acompañar y cuidar la fragilidad y también cultivar la solidaridad emergente para que no se quede sólo en una reacción ante la amenaza compartida sino en una forma nueva de ser y estar en el mundo. 
Tenemos retos por delante que no podemos abordar solos. Necesitamos EL PODER DE CADA PERSONA que formamos Cáritas: voluntarios y voluntarias, personas contratadas, comunidades parroquiales, participantes en nuestros proyectos, colaboradores……Cada uno de nosotros tiene el poder, la posibilidad y la oportunidad de cambiar y transformar nuestro estilo de vida de forma que refleje el ser y el hacer de Jesús.


VÍDEO DE LA CAMPAÑA:


martes, 28 de abril de 2020

Carta de nuestra Caritas a las Familias

Querida Familia:
¿Qué tal estáis? Todos los que componemos el equipo de esta Caritas deseamos que
estéis llevando lo mejor posible este tiempo tan difícil que nos toca. Confiamos en que
todos estéis bien, tanto vosotros como las personas de vuestro entorno, familiares,
amigos y vecinos.

Debido a las actuales circunstancias sanitarias no podemos tener abierta la atención
del despacho en el que, cada mes, os recibíamos si lo necesitabais y podíamos
comentar cómo os va con la salud, con el trabajo y con todas las demás circunstancias
de las que podíamos charlar. Pero aunque, de momento, no podamos encontrarnos
así, eso no significa que no podáis seguir contando con nosotros.
Ya sabéis que tenéis el teléfono del grupo de Caritas y los teléfonos de los sacerdotes
de la parroquia para comunicaros con nosotros.

Del mismo modo, si alguien de vuestro entorno está pasando por necesidad y vive
dentro de los límites de nuestra Unidad Pastoral de Villaobispo (pueblos de
Villaobispo, Villamoros, Villarrodrigo, Robledo, Villanueva, Canaleja y Castrillino)
también puede contactarnos.

Puede que ya sepáis que los cristianos estamos en tiempo de Pascua, los 50 días
siguientes a la Resurrección del Señor Jesucristo, nuestro Salvador. En la Pascua
recordamos que la Vida vence a la Muerte, que la Luz vence a la Oscuridad, que el Bien
siempre se abre paso frente al mal.
Es el mensaje de esperanza y de confianza que os queremos transmitir como grupo.
Lo queremos hacer con estas bonitas y profundas palabras del Papa Francisco en la
misa de la noche de Pascua de este año:

" No cedamos a la resignación, no depositemos la esperanza bajo una piedra. Podemos y
debemos esperar, porque Dios es fiel, no nos ha dejado solos. La oscuridad y la muerte
no tienen la última palabra. Ánimo, con Dios nada está perdido”.

Como os hemos dicho, podéis contar con nosotros. Un abrazo

TELÉFONO : 655 824 957
caritasvillaobispo@gmail.com

lunes, 20 de abril de 2020

COMUNICADO CARITAS UNIDAD PASTORAL


DEBIDO A LA SITUACIÓN DE EPIDEMIA SE SUSPENDE LA ATENCIÓN DE CARITAS EN EL DESPACHO DE LA IGLESIA DE VILLAOBISPO.

SI LO NECESITA, PUEDE CONTACTARNOS EN EL TFNO. (también Whatsapp):   655 82 49 57


SI DESEA COLABORAR CON LA CARITAS DE LA UNIDAD PASTORAL, PUEDE HACER SU APORTACIÓN EN LA CUENTA:

ES58 2103 4260 770010100755 (UNICAJA BANCO)

*Si lo solicita expedimos un certificado de donación para la desgravación fiscal.

martes, 10 de diciembre de 2019

Actuación solidaria de la Coral Isidoriana


Ha sido un gran éxito la inauguración del V Mercadillo Solidario de nuestra Caritas Interparroquial. Unas 150 personas nos acompañaron el lunes 9 de diciembre y disfrutaron de la magnífica actuación navideña de la Coral Isidoriana y del posterior chocolate solidario.

GRACIAS A LA CORAL ISIDORIANA Y GRACIAS A TODOS





Hasta el día 13 sigue abierto nuestro mercadillo de Navidad con artesanias para ambientar nuestras casas en estas fiestas tan especiales....
 



jueves, 28 de noviembre de 2019

V MERCADILLO SOLIDARIO DE NAVIDAD


ORGANIZADO POR LA CARITAS INTERPARROQUIAL 
DE LA UNIDAD PASTORAL DE VILLAOBISPO

DEL 9 AL 13 DICIEMBRE DE 10 A 13:30 Y DE 17 A 20:30
CASA DE CULTURA DE VILLAOBISPO



INAUGURACIÓN

LUNES 9 DE DICIEMBRE A LAS SIETE DE LA TARDE
CHOCOLATADA Y ACTUACIÓN DE LA CORAL ISIDORIANA DE LEÓN

DONATIVO SOLIDARIO: 3 EUROS

TODO LO RECAUDADO SERÁ PARA AYUDAR A LAS FAMILIAS MÁS NECESITADAS DE NUESTRAS PARROQUIAS

DOMINGO XXVII TIEMPO ORDINARIO (ciclo A)

¿QUÉ MÁS PODÍA HACER YO POR MI VIÑA QUE NO HUBIERA HECHO? COMENTARIO A LAS LECTURAS DE LA MISA      En este domingo hay una imagen que se re...